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Encuesta nacional· 3 de 11

Antecedentes sobre las dificultades de asistencia escolar

Un estudiante con mochila que se aleja por un pasillo estrecho entre estanterías de una biblioteca

Crédito de la foto: @reddalec

Primeras investigaciones

Según Heyne, et al. (2002), un tipo de ausencia escolar descrito como ‘ausencia de la escuela debida a una ansiedad excesiva’ fue señalado por primera vez por Broadwin en 1932. Luego, en 1941, Johnson, et al. utilizaron el término ‘dificultades de asistencia escolar’ para referirse a ‘un tipo de trastorno emocional en los estudiantes asociado a una gran ansiedad, que conduce a una ausencia grave de la escuela’. Desde entonces, se ha identificado con diversas denominaciones que reflejan distintas comprensiones de los problemas y de los motivos de las dificultades de algunos estudiantes, entre ellas ‘ausencia escolar con permanencia en el hogar’ (Waller y Eisenberg, 1980), ‘rechazo escolar’ (Berg, et al., 1969) y ‘no asistencia escolar de base emocional’ (West Sussex Educational Psychology Service, 2004). La falta de claridad para comprender los motivos del ausentismo escolar crónico debido a la ansiedad relacionada con la escuela y a las discapacidades de salud mental comienza con la diferenciación entre el ausentismo escolar injustificado y la ansiedad inducida por la escuela.

La comprensión del ausentismo escolar injustificado ha cambiado con los años, y cada vez más profesionales de apoyo escolar reconocen los problemas subyacentes de ansiedad y trauma que podrían provocar la ausencia escolar. Por el contrario, un niño o niña que no puede asistir a la escuela debido a discapacidades de salud mental lo hace con el conocimiento de sus padres, previamente ha tenido un buen rendimiento académico y se preocupa por su educación, pero se ve afectado negativamente por dificultades emocionales (Kearney, 2007; Thambirajah, et al., 2008).

Thambirajah, et al. analizan las estadísticas de ausentismo escolar: ‘oculto en algún lugar de las estadísticas hay un subgrupo pequeño pero significativo de estudiantes que no asisten a la escuela, denominados de diversas formas: con fobia escolar, que rechazan la escuela o que la evitan’ (2008:13); sugieren que esto indica una renuencia a reconocer el problema en los registros oficiales. Estos niños y niñas ‘a menudo se clasifican erróneamente como ausentes injustificados; se culpa a los padres por no lograr que asistan a la escuela, o bien sus ausencias pueden hacerse pasar por ausencias médicamente justificadas’. Además, afirman: ‘esta categoría de estudiantes que no asisten a la escuela ha sido reconocida por profesionales de la educación y de la salud durante más de 75 años; sin embargo, se la ignora en las estadísticas oficiales y sigue siendo en gran medida invisible’ (ibid, 2008:13).

Dificultades de asistencia escolar y ausentismo crónico

Asistir a la escuela con regularidad es un factor fundamental para el éxito académico, el desarrollo social y el bienestar a largo plazo de los estudiantes. Cuando los estudiantes experimentan un ausentismo crónico o prolongado, las consecuencias pueden ir mucho más allá de las clases perdidas y afectar los resultados educativos, la salud mental y las oportunidades de vida futuras.

La investigación demuestra que el ausentismo excesivo está estrechamente asociado con resultados negativos a largo plazo. Por ejemplo, el estudio Longitudinal Attendance Patterns de Jason A. Schoeneberger encontró que los estudiantes que faltan con frecuencia a la escuela tienen una probabilidad significativamente mayor de abandonar los estudios. El abandono escolar está vinculado a menores ingresos a lo largo de la vida, tasas de desempleo más altas y una mayor probabilidad de involucrarse con el sistema de justicia penal.

En todo Canadá, el ausentismo crónico se ha convertido en una preocupación creciente. En algunas regiones, las tasas de ausentismo oscilan entre el 20 % y el 80 % de los estudiantes, lo que pone de relieve la magnitud del problema y la necesidad urgente de respuestas coordinadas entre escuelas y comunidades.

Comprender las dificultades de asistencia escolar

Las dificultades de asistencia escolar a menudo se malinterpretan. Muchos estudiantes que no pueden asistir a la escuela quieren participar en su educación, pero experimentan un malestar emocional, psicológico o físico importante que se lo impide.

Los estudiantes con dificultades de asistencia escolar pueden tener dificultades con:

  • Ansiedad intensa o pánico relacionados con la escuela
  • Malestar emocional al prepararse para ir a la escuela o al salir de casa
  • Dificultad para entrar al edificio escolar o permanecer en clase
  • Síntomas físicos como dolores de cabeza, dolor de estómago o agotamiento
  • Sentimientos de vergüenza, miedo o agobio

Estas experiencias suelen estar relacionadas con problemas de salud mental subyacentes, como trastornos de ansiedad, depresión, trauma, neurodiversidad u otras discapacidades. Por lo tanto, las dificultades de asistencia escolar se entienden mejor como problemas complejos de salud mental y de discapacidad, y no como problemas de conducta.

Cuando estas dificultades no se reconocen ni se apoyan adecuadamente, los estudiantes pueden empezar a evitar la escuela por completo, lo que puede llevar al ausentismo crónico y a una desvinculación prolongada de la educación.

Impacto en la salud mental y el bienestar

Los entornos escolares brindan muchos factores de protección que apoyan el bienestar mental, entre ellos las relaciones con los pares, las personas adultas que brindan apoyo, las rutinas diarias y las oportunidades de logro y de pertenencia. Cuando los estudiantes no pueden asistir a la escuela, estos apoyos protectores pueden desaparecer.

Como resultado, las dificultades de asistencia escolar sin apoyo pueden contribuir a mayores riesgos para la salud mental, entre ellos:

  • Depresión y ansiedad
  • Aislamiento social
  • Autolesiones no suicidas
  • Aumento de los factores de riesgo de suicidio
  • Menor autoestima y sentido de pertenencia

La investigación y la experiencia vivida muestran que, cuando los estudiantes pierden la conexión con la escuela, también pierden el acceso a redes fundamentales de apoyo emocional y social.

Posibles resultados negativos del ausentismo crónico

Cuando las dificultades de asistencia escolar no se abordan mediante enfoques de apoyo e inclusivos, los estudiantes pueden experimentar diversos resultados negativos, entre ellos:

  • Pérdida de la educación y del potencial académico
  • Disminución del rendimiento académico
  • Pérdida de las relaciones con los pares y de las redes de apoyo escolar
  • Pérdida de factores de protección del bienestar mental y aumento de los factores de riesgo de suicidio
  • Lagunas de conocimiento y menores habilidades de lectoescritura y matemáticas
  • Menores oportunidades de empleo
  • Inseguridad económica y laboral más adelante en la vida
  • Mayor involucramiento con el sistema de justicia penal
  • Peores resultados de salud física y mental
  • Estigma que sufren tanto los estudiantes como sus familias

Estos impactos ponen de relieve por qué las dificultades de asistencia escolar no son simplemente un problema educativo, sino una cuestión de salud pública, salud mental, prevención del suicidio y equidad social.

La necesidad de enfoques compasivos e inclusivos

Las familias a menudo relatan que sufren culpa, estigma o exclusión cuando buscan apoyo para hijos e hijas a quienes les cuesta asistir a la escuela. Estas respuestas pueden empeorar la situación y desalentar a las familias de buscar ayuda.

En cambio, las respuestas eficaces requieren:

  • Enfoques informados sobre el trauma y basados en necesidades
  • Reconocimiento de los factores de salud mental y de discapacidad
  • Colaboración entre familias, escuelas y profesionales de la salud mental
  • Entornos escolares inclusivos que reconozcan las diversas necesidades de aprendizaje y emocionales
  • Estrategias de identificación e intervención tempranas

Las dificultades de asistencia escolar se abordan mejor mediante estrategias de toda la escuela y de toda la comunidad que apoyen la salud mental, el sentido de pertenencia y la capacidad de los estudiantes para acceder a la educación.

Hacia adelante

Reconocer las dificultades de asistencia escolar como problemas complejos de salud mental y de accesibilidad es un paso esencial hacia un cambio significativo. Al mejorar la conciencia, reducir el estigma e implementar estrategias educativas de apoyo, las escuelas y las comunidades pueden ayudar a los estudiantes a reconectarse con el aprendizaje y a recuperar el acceso a los beneficios protectores que ofrece la educación.

El trabajo de YMHC en capacitación, investigación, desarrollo de recursos y colaboración nacional e internacional busca dar mayor reconocimiento a este problema y desarrollar estrategias que apoyen a estudiantes, familias y educadores para abordar el ausentismo crónico y las dificultades de asistencia escolar.